domingo, 2 de noviembre de 2014

Señorita Sawachi y Remedios, la bella.


Aquí le dicen balandrán a la manta.

"Remedios, la bella, fue la única que permaneció inmune a la peste del banano. Se estancó en una adolescencia magnífica, cada vez más impermeable a los formalismos, más indiferente a la malicia y a la suspicacia, feliz en su mundo  propio de realidades simples. No entendía por qué las mujeres se complicaban la vida con corpiños y pollerines, de modo que se cosió un balandrán de cañamazo que sencillamente se metía por la cabeza y resolvía sin más trámites el problema de vestir, sin quitarle la impresión de estar desnuda, que según ella era la única forma de estar decente en casa. 

Fragmento Cien años de soledad. 
Gabriel García Márquez 

Señoritas Sawachi de lectura.

Observando la edición especial que la revista Enfoque Caribe publicó de la manta.


Señorita Sawachi con la noche espera.


Reunion de Señoritas Sawachi.







Señorita Sawachi, en clases de tejido.



Señoritas Sawachi, en el telar.


Señorita Sawachi revisa su baúl.